A Luis Rubiales le espera a partir de ahora un largo camino de piedras, zancadillas, codazos y algún navajazo para defenderse de la retahíla de delitos a los que tendrá que hacer frente en los próximos años. Corrupción en los negocios, administración desleal, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal, agresión sexual y coacciones. De momento. El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) comprobará en su propio viacrucis judicial si está solo o le queda algún apoyo. Los próximos meses son cruciales para saber quien está de su lado y quién no.

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