Con el agua al cuello. Contra las cuerdas. Hundiéndose en arenas movedizas. Acorralado por el resultado y el cronómetro. Cuando todo parece perdido, el Madrid está en su salsa. Otros arrojarían la toalla. Los blancos y el Bernabéu siempre encuentran una salida, una vida extra, un héroe inesperado. El Madrid tiene un pacto con el diablo, con el guionista del fútbol o con el mito de la mismísima Copa de Europa.
Joselu y la ira del Bayern por el silbato de Marciniak