La atención mediática deportiva, centrada en el espectáculo de la Eurocopa, ha diluido la acidez de noticias sobre el Barça. El cierre contable de la temporada ha coincidido con las emociones de la competición. La realidad incluso ha propiciado metáforas que parecían referirse a la situación del club. El sábado, mientras se disputaba el Alemania-Dinamarca, unos minutos de alta tensión meteorológica precedieron a un aguacero feroz. Un aguacero que recordaba el de la inauguración, en aquella otra vida olímpica, del estadio Lluís Companys.
“The show must go on”