No se arruga España, que esquiva cada bache que se pone en su camino. “El equipo que mejor impresión ha dejado en cada partido de esta Eurocopa”, le elogiaba en la previa Didier Deschamps. El autobús de De la Fuente ha ido sumando paradas, sorteando cada dificultad que se le ha puesto enfrente. Si toca el grupo de la muerte, se ganan los tres partidos jugando bien y despertando todo tipo de elogios. Si se arrastra una maldición durante cien años, se tritura con épica y se elimina al anfitrión con grandeza. En semifinales de la Eurocopa se ha plantado la roja, la misma escala en la que perdió el avión en la pasada edición. Ahora, de nuevo, para dar el siguiente paso se requerirá mucha habilidad al volante.

Seguir leyendo…