La Liga subió el telón en San Mamés, un escenario idílico para ello, pero entre los protagonistas no estaba Nico Williams. El extremo, MVP de la final de la Eurocopa, fue recibido como una auténtica estrella de rock tanto durante el calentamiento como cuando saltó al césped, ya en el segundo tiempo. Eligió Valverde dejar al jugador más determinante de su plantilla en el banquillo por incorporarse a los entrenamientos más tarde que sus compañeros y su equipo lo acusó sobremanera. No pasó del empate el Athletic, que se adelantó con un gol de Sancet. En el segundo tiempo, el nigeriano Uche puso el empate en el marcador.
Nico Williams, una estrella de rock en San Mamés