El Real Madrid se marchó al parón de selecciones aliviado por la victoria del sábado ante el Osasuna, pero con todos los focos otras vez puestos en Kylian Mbpapé, que sumó su cuarto partido sin marcar, algo insólito en la carrera del francés desde que era gran estrella en el PSG. En el club blanco la consigna es tener calma con él y se recuerda el caso de Zinédine Zidane, que también tardó en conectar con el madridismo y en sus tres primeros meses en el Bernabéu aún fue más criticado que Mbappé.
Mbappé en horas bajas