El Real Madrid goza en Europa de un prestigio sobrenatural, según el cual cuando quiere siempre puede, y quiere cuando las circunstancias lo exigen. Anoche, en Anfield, la teoría se desmoronó y el vigente campeón salió trasquilado ante un Liverpool que encadenaba fiascos ante los blancos y se impuso por ganas, fútbol y una intensidad sin altibajos. Gran partido de fútbol, conste en acta, a la altura de la fama de clásico europeo de los Liverpool-Real Madrid.
El Real Madrid quiere y no puede