El Barcelona de Laporta volvió a llevar al límite el límite. Al límite del plazo legal y el límite de hacer un ridículo espantoso para la credibilidad del club. Tan extrema era la situación que a cuatro horas de que se terminase el plazo, el club blaugrana se sacó una maniobra a contrarreloj para no perder a Dani Olmo y Pau Víctor para lo que resta de temporada.
Dani Olmo sigue en el alambre