En el verano del año 2019 y después de 118 años de existencia, el Real Madrid decidió al fin equipararse al resto de grandes clubs europeos y crear su propio equipo profesional femenino. Lo hizo de una manera sui generis, absorbiendo la plaza del CD Tacón en Primera División, ahorrándose la pesadez del ascenso vía meritocracia a cambio del pago de 300.000 euros, calderilla para el club de Florentino Pérez. Aquel método poco ortodoxo de hacerse un sitio entre la élite ha acabado marcando el devenir de aquella epifanía, anunciada con una pomposidad en la capital de España a la que no han acompañado los hechos.
¿Real Madrid femenino?