Un Girona más defensivo de lo habitual le resistió al Madrid 40 minutos en el Bernabeú, un partido que se jug­ó bajo los continuos gritos de “corrupción en el Federación” de la grada de animación situada en el fondo sur y en el que Ancelottí rotó (aparte de la obligada baja por sanción de Bellingham) para dar descansos. El Girona, al que le faltó nervio ofensivo, se mantuvo vivo hasta el minuto 83, cuando una contra entre Mbappé y Vinícius le dio la puntilla definitiva.

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