En los entreactos, Mirra Andreeva se aúpa a la grada de la pista 2, se va a animar a su entrenadora -aquella Conchita Martínez que hoy la dirige y que en 1994, aquí mismo, se adjudicaba el título-, y entonces la teenager rusa muestra una pancarta y vocea:
Y para reponerse del tenis, Alcaraz habla de golf