Circulan imágenes de Joan Laporta tumbado sobre el círculo central del césped del nuevo Camp Nou. El presidente destila la misma euforia con la que, en un paisaje nevado, los niños se dejan caer sobre la nieve imitando la postura del Hombre de Vitruvio, pero con barriga. A Laporta se le ha criticado esta extravagancia como un gesto impropio del presidente de una institución como el Barça.

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