Pablo García protagonizó una de las imágenes más emotivas del cierre del mercado de fichajes. Después de 15 años vinculado al Betis, el atacante de 20 años abandonó la ciudad deportiva completamente roto tras confirmarse su traspaso al Racing de Santander.
El vídeo de Pablo García llorando desconsoladamente con su madre tras ser traspasado por el Betis al Racing