Dominio total. Control absoluto. Enric Mas descuenta los días para proclamarse campeón de la Vuelta a España con una suficiencia que pocos podían prever. Doce años después, un español está a solo dos etapas de conquistar la carrera. Lo será, si nada se tuerce, este mallorquín que ha alcanzado la madurez a los 31 años. En la llegada a Peñas Blancas, el llamado Angliru del sur y penúltimo final en alto, la emboscada planteada por Primoz Roglic no surtió efecto. El de Movistar tiene más piernas que su rival y atraviesa un momento de plenitud física. Está pletórico. Por eso el ataque por la espalda del esloveno a falta de dos kilómetros se quedó en una anécdota. El arreón final de Felix Gall también fueron cosquillas para el patrón de Artà, amo y señor de las alturas en esta Vuelta.
Mas anula la emboscada de Roglic antes de la batalla final