Delirio en el inédito Collado del Alguacil. La Enricmanía y el landismo se dieron la mano y se pusieron de acuerdo en el momento cumbre de la Vuelta a España. La gloria se repartió entre dos ciclistas tantas veces olvidados, totalmente eclipsados por la generación de Pogacar y Vingegaard, pero que se juntaron para dar un espectáculo histórico. La jerarquía de un crecido Mas y la clase superlativa de Landa se empeñaron en llevar la contraria a muchos, a sus críticos, a los que decían que nunca estaban para las grandes citas, en Sierra Nevada, donde a sus faldas, en Granada, acaba este domingo la carrera.
Festival de Mas y Landa, que llevan el delirio al Collado del Alguacil