Quizá para superar la incomodidad del sol y la sombra, ocupando geométricamente el césped, o de ver la equipación del Barça, que recuerda un esquijama vintage de camping francés,
el Barça tardó cuatro minutos en marcar el primer gol después de tener una posesión de balón estratosférica: 98%. Esta concentración inicial es una de las cosas que el Barça actual está corrigiendo respecto a temporadas anteriores, en las que había que contar con apagones defensivos que obligaban a remontar con grandes dosis de vértigo atacante.
Victoria aleccionadora