Max Verstappen volvió por unas horas a sus orígenes y protagonizó una de las imágenes más llamativas lejos de la Fórmula 1. El piloto de Red Bull se enfrentó a 100 pilotos en una multitudinaria carrera de karts en Silverstone con un reto aparentemente imposible: salir el último y adelantar a todos sus rivales para ganar.

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