En solo dos años, el Barça dejó de tener la mejor portería del mundo (Gonzalo Pérez de Vargas y Emil Nielsen), y parecía la hecatombe. El club contrató a Sergey Hernández, portero de la selección española que brillaba en el Magdeburg, pero ¿cómo encajaría en una portería tan exigente? En solo dos partidos, de Champions ante el Aarhus (21 paradas) y el Montpellier (16), el meta navarro nacido en Rusia (1995) se ha revelado como una pieza indispensable de este Barça que aspira de nuevo a todo. Tras ganar las Supercopas de Catalunya e Ibérica, ahora llega el Mundial de clubs (mañana, debut ante el Pinheiros, 14.30 h). Hernández atendía a La Vanguardia antes de volar a Egipto.
Sergey Hernández: “Quiero formar parte de la historia del Barça”