Si la Vuelta a España ganó en emoción tras la desafortunada caída de Tadej Pogacar, el Mundial de Montreal se presenta como uno de los más apasionantes de los últimos tiempos y sin un favorito claro. La ausencia del vigente campeón, ganador de las dos últimas ediciones, cambia por completo el escenario. Sin el esloveno, que aspiraba a convertirse en el segundo ciclista de la historia después de Peter Sagan en encadenar tres arcoíris, el cielo se ha abierto para un puñado de corredores.

Seguir leyendo…