La fiesta está asegurada cuando España juega en el Sánchez Pizjuán, donde presume de no haber perdido nunca tras 28 partidos. La fiesta está asegurada cuando juega la España de Luis de la Fuente, que tras vencer a Croacia lleva 40 partidos oficiales seguidos sin conocer la derrota. Y la fiesta está asegurada cuando Lamine Yamal pisa el verde, capaz de amortizar el precio de (casi) cualquier entrada con goles y espectáculo, embalado hacia su primer Balón de Oro si no se producen fenómenos extraños después de una nueva demostración de superioridad, rubricada con dos grandes goles para expandir la sonrisa de toda España.
Un Lamine de oro puro catapulta a una imparable España