Once goles encajados en dos partidos han colmado el vaso. Cuatro ante España y, sobre todo, siete ante Inglaterra. Un brusco choque contra la realidad. “Es difícil encontrar explicaciones a algo así. Después de 20 años por primera vez he sentido vergüenza”. Son palabras del capitán Luka Modric tras el 0-7 ante los ingleses. Un discurso durísimo de un competidor nato que se ve abocado al abismo tras haber tocado la gloria. “Las palabras de Modric hablan por sí solas de cómo está la selección. Para decir algo así es que realmente lo sentía”, apunta a este diario desde Split Nikola Jerkan, ex jugador del Oviedo y exintegrante del cuerpo técnico croata como ojeador con Dalic.

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