Pocas veces alguien sale ovacionado de una rueda de prensa previa a un partido. Menos aún cuando se trata de un futbolista de la selección contraria y que amargó a muchos de los que asistirán esta noche en el estadio Poljud, donde juega el Hajduk Split, por su pasado defendiendo la camiseta del archienemigo Dinamo Zagreb. La excepción es Dani Olmo, futbolista diferencial forjado en Croacia que dejó un grato recuerdo en el país balcánico, no solo por su generosidad en el terreno de juego, sino también fuera.
Dani Olmo y su gratitud a Croacia: dona una parte de su sueldo a ciudades castigadas por la Guerra de los Balcanes