Nueve días después de que Xavi Hernández se enfadase, levantase la voz y cantase las cuarenta al vestuario en el descanso del Barcelona-Almería, el Barça vuelve al trabajo después de las vacaciones de Navidad. “Es la charla más dura que he hecho nunca como entrenador”, dijo el egarense, que buscaba una reacción en el equipo. Ese reset con el que reformatear la mentalidad de los jugadores debe empezar a dar resultado lo más rápido posible tras estos días de desconexión si quiere luchar por los cuatro títulos a los que aspiraba y aspira. El conjunto blaugrana tiene asignaturas pendientes del primer cuatrimestre.
Los deberes que tiene por hacer el Barcelona