Nankurunaisa. Tómatelo con calma. En japonés o en castellano, el concepto es toda una declaración de intenciones. Así afronta y describe Ricky Rubio (El Masnou, 1990) su realidad, su día a día, desde hace unos meses. Todo lo hace paso a paso, con tranquilidad. Un camino, el suyo, lento y no exento de retos personales desde que en agosto abandonó el baloncesto en activo. Este lunes, medio año después, llegaba el anuncio de su incorporación a los entrenamientos del Barça, que no en su fichaje. No deja de ser una noticia de alcance mundial.
Vuelve Ricky Rubio