Un colegio del barrio ha alquilado el campo principal del SV Gelsenkirchen-Hessler 06 y está celebrando una jornada festiva. Hay niños por todos los lados. Unos jugando a fútbol en el campo de hierba natural, otros practicando el atletismo en la pista circundante, y unos cuantos más en el recientemente inaugurado campo de hierba artificial que hay al final del recinto y que se financió gracias a Ilkay Gündogan (Gelsenkirchen, 1990). El campo original del club, de tierra, permanece desierto aunque las porterías aguantan en pie y denotan que sigue en uso.
Hessler, la cuna de Gündogan