Günok se estiró como un gato montés. Como un felino sacó una manopla y salvó el triunfo de Turquía. Baumgartner había tenido el empate en ese cabezazo sideral en el añadido pero el guardameta hizo la parada de su vida. Vencieron los otomanos gracias a un doblete del central Demiral tras dos córners. Recortó distancias Gregoritsch pero Austria no pudo completar su reacción. Turquía se enfrentará en cuartos a Países Bajos el próximo sábado.

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