“¡Claro que me acuerdo! Aquel 6 de febrero del 2005 quedó marcado para siempre”, saluda desde Zagreb (Croacia) la voz ronca de Juan Carlos Pastor (Valladolid, 1968), uno de los mejores entrenadores de balonmano, por innovador y por su trascendencia. A sus 56 años, ya sin ningún pelo en el cráneo, el técnico pucelano sigue impartiendo su magisterio en Egipto como seleccionador que ha llevado a los africanos a cuartos de final del Mundial, y a punto ha estado de eliminar a Francia. Fue con solo 36, hace 20 años, cuando Pastor se doctoró al erigirse en el artífice del oro que cambió la historia del balonmano español.
El oro que cambió la historia