Los despachos de los equipos de la Liga española echan humo estas últimas horas para adaptarse al fair play financiero y estar dentro de la norma 1:1 con tal de poder inscribir a sus jugadores. Un problema que ha ido en aumento y que se ha pronunciado en las últimas horas ante la cantidad de inscripciones que todavía quedan pendientes. El caso más alarmante es el del Levante, que este miércoles solamente tenía inscritos a seis jugadores (ahora ya cuenta con 10). Los clubs de LaLiga apuran al máximo sus opciones para inscribir a los futbolistas antes de que se produzca su debut en el campeonato doméstico. Si no lo consiguen, el examen de recuperación se extenderá hasta el 31 de agosto, último día en el que las entidades pueden inscribir a sus futbolistas en la competición.
El problema de las inscripciones harta a algunos clubs: “Somos el hazmerreír de Europa”