Llegan tiempos de la tan característica pataleta cíclica, esa que asoma de año en año en cuanto “uno de los nuestros” se lesiona de gravedad. Gavi se ha roto la rodilla, y su club, el FC Barcelona, se enfada de puertas adentro. Los medios afines señalan como culpable a Luis de la Fuente, seleccionador español, por hacerle jugar consecutivamente dos partidos ante Chipre y Georgia cuando la plaza para la Eurocopa, que no el primer puesto del grupo, estaba asegurada. Se obcecan con una parte del problema, muy real, pero no resuelven su totalidad.

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