En el minuto 63, saltó al campo Rodri. Y solo entrar, el Barça mutó tácticamente de un medio del campo de tres alturas a un triángulo con él como mediocentro único y Pedri y Fermín como mediapuntas. Un estructura que, con Rodri en el campo, parece que el Barça adoptará. Y es que tiene capacidad para equilibrar el equipo él solo porque su posicionamiento es inmaculado. Además interpreta muy bien cuándo tiene que ubicarse entre centrales o cuando tiene que ser una opción de pase. Defensivamente es un baluarte en la defensa del área en centros. Firmó un 22 de 25 en pases y dos contribuciones defensivas. Será capital.

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