El resultado pudo ser de escándalo, tal fue el caudal de ocasiones que marraron los dos equipos, en especial cuando el encuentro se rompió del todo, en la segunda mitad. Pero antes, lo que se vio fue un conjunto que propuso, el Inter, y el otro, el Madrid, que se aprovechó de las ridículas pifias de su adversario para encarrilar el partido. Mbappé y Valverde fueron los encargados de dar las gracias al Inter por sus fallos y pusieron en ventaja a un conjunto de Mourinho que terminó por firmar una trabajada victoria en su estreno en la Champions.

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