En febrero de 2015, y por un par de días, El Montseny fue un campo de fútbol perdido en el centro de África. El motivo fue el rodaje de un anuncio protagonizado por Touré Yayá para una compañía de telefonía recién establecida en el continente. En él, el exazulgrana, entonces en el Manchester City pre-Guardiola, llegaba a un terreno de juego donde un montón de chicos jugaban al fútbol. Él se sumaba al partido, donde un joven talento de apenas 13 años le plantaba una lambretta inverosímil antes de hacer gol.

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