La compañía alemana Hyrox, promotora de la competición deportiva de fitness que atrae a miles de personas en todo el mundo, ha modificado su reglamento tras el escándalo provocado este fin de semana en Pekín por una atleta australiana a la que se permitió finalizar la carrera, pese a que se encontraba cubierta de heces.
Una atleta se hace sus necesidades durante una competición de Hyrox y obliga a cambiar las normas