El verano de Hamza Abdelkarim (2008), egipcio de 18 años, ha ido de más a menos. Llegó al primer equipo tras medio año en el Juvenil A. Después de disputar su primer Mundial con Egipto, se convirtió en el máximo goleador de la pretemporada blaugrana, con cuatro dianas, y firmó su renovación hasta 2030. Su historia es una de las más precoces que se recuerdan en el Barcelona, con el permiso de Lamine Yamal.

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