Elfyn Evans (Dinas Mawddwy, Gales, 1988), el eterno segundón del Mundial de rallies, hasta cinco veces subcampeón en los últimos seis años, por fin ha podido coronarse rey del WRC. El galés de Toyota, eso sí, ha reinado gracias a un golpe de suerte inaudito, dramático, en un final de infarto en el rally de Cerdeña, última prueba del campeonato: su gran rival, el sueco Oliver Solberg, que estaba a punto de ser campeón, se salió de la pista de tierra a dos curvas de la meta, menos de 100 metros para la gloria. 

Seguir leyendo…