No es fácil marcharse del fútbol de élite. Del deporte. Es difícil gestionar el adiós. Mucho más si se ha sido uno de los cracks incontestables. Cristiano Ronaldo se ha despedido de Portugal, su selección, con un portazo, abandonando la concentración y enfrentado al seleccionador. Jorge Jesús, el técnico, ha intentado dulcificar la situación y buscar su vuelta, aunque en su día fue categórico: quien manda es el entrenador. El seleccionador portugués de 72 años ya lleva mucho tiempo en los banquillos y no acepta unos futbolistas por encima de otros, tipos que ejercen de jefe de sus, en principio, iguales. El fútbol cada vez más es un deporte de equipo y los técnicos tratan de que la familia no se rompa aunque sea por la parte del hermano mayor.
El adiós deCristiano