Una cadera, con el cartílago fastidiado y una calcificación que le roza el hueso y le causa un dolor invalidante, han sido el peor peso que Lydia Valentín (Ponferrada, 1985) no ha podido levantar. La mejor halterófila de la historia de España, ganadora de tres medallas olímpicas, ha dicho basta. Se retira a sus 38 años, con la espina de no ir a los Juegos de París 2024, y quedarse sin ser abanderada española, como soñaba. No disfrutó de sus tres podios olímpicos –las dos primeras medallas, en Londres y Pekín, le fueron readjudicadas por dopaje de sus rivales-, pero que le quiten lo bailao… Valentín se va con la mejor medalla: haber triunfado, desde el anonimato, siendo referente de un deporte minoritario como la halterofilia.
Lydia Valentín, que le quiten lo ‘levantao’