Entre Viseu, la ciudad donde se crió João Félix, y Oporto hay unos 130 kilómetros, menos de la mitad de distancia que a Lisboa. Su padre, Carlos Sequeira, le acompañaba varias veces en un trayecto de ida y vuelta. Así cubrían más de 1.000 kilómetros semanales. Porque el ahora futbolista del Barça explotó en el Benfica pero durante seis años, entre 2008 y 2014, fue la perla de la cantera de los dragones. Por eso y porque se cambió de bando, para pasar al conjunto lisboeta, es por lo que el delantero no tendrá, en principio, un recibimiento del todo agradable en Do Dragão. Porque fue él el que decidió marcharse del Oporto. Se dijo en su día que el conjunto blanquiazul no le había cuidado lo suficiente o que lo había descartado por tener un físico enclenque pero la madre del futbolista señaló en su día que su hijo había apostado por el cambio.

Seguir leyendo…