Nadie se acuerda en el Bernabéu de Kylian Mbappé. Ni siquiera se añoran los goles de Karim Benzema. El Real Madrid fichó en verano del Borussia Dortmund a una de las grandes promesas del fútbol europeo y de pronto se ha encontrado con un jugador superlativo, un joven que a los 20 años se ha echado el equipo al hombro, juega, asiste y marca. En 12 partidos ha anotado 11 goles y dado tres asistencias. Si él no marca, el equipo no gana. Pasó ante el Atlético y el Sevilla. Un ritmo así solo se dio en el Madrid con Cristiano.

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