Roman Safiullin, un tenista ruso, 45.º del mundo, que no tiene patrocinador de ropa y se aloja en hoteles baratos, ha puesto al descubierto las carencias del número dos de la ATP, Carlos Alcaraz: llega a final de curso muy justo de gasolina. Como el año pasado ya le sucedió. El tenista murciano, que perdió el martes por la noche en primera ronda del Masters 1.000 de París-Bercy con Safiullin (6-3, 6-4), lleva tres meses sin ganar ningún torneo y sin llegar a una final.

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