Núñez tardó seis temporadas en ganar una Liga. El banquillo del Camp Nou se había convertido en una guillotina capaz de decapitar a seis entrenadores (Müller, Rifé, Helenio Herrera, Kubala, Lattek y Menotti), de estilos totalmente diferentes. Así es como, recomendado por Bobby Robson, aterrizó en Barcelona un semidesconocido Terry Venables, con el bagaje de haber dirigido al Crystal Palace y al Queens Park Rangers.
El insólito cambio de Schuster