Cuando el Tel Aviv Heat fue fundado hace tres años, ni en sus peores sueños jugadores y directivos pudieron imaginar que su primera temporada sería la de la pandemia, y la tercera, la de la guerra. Pero así son las cosas para el equipo de rugby que es el único de Israel, presume de ser “el más diverso del mundo” y está comprometido a fomentar la solidaridad, la disciplina, el respeto, la pasión y la integridad. Casi nada.
El rugby no da ni pide tregua