Vitor Roque se despidió ayer de su afición en Brasil después de sólo tres temporadas como profesional y pondrá en breve rumbo a Barcelona, donde no podrá debutar hasta enero tras firmar un contrato por ocho temporadas (hasta el 30 de junio de 2031) y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. El delantero jugó su último partido en Curitiba frente al Santos y fue despedido como un ídolo.

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