A excusas, nadie gana al mundo del fútbol, ni siquiera las administraciones públicas o los partidos, cosa que tiene mérito dado el listón. Así, siempre que el informe PISA certifica deficiencias entre los escolares de Catalunya, Ensenyament –sea quien sea su titular– argumenta que con tanto niño inmigrante, los de casa resultan perjudicados. Fantástico.

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