Las regatas son un negocio, y para tener éxito, es necesario dejar de lado cualquier consideración adicional y trabajar únicamente para ganar. Se deben tener las mejores velas, sin importar quién las fabrique; las cubiertas deben estar libres de personas sin ocupación, sin importar quiénes sean sus amigos; se requiere un patrón astuto y una tripulación bien entrenada. La determinación que moldea a las personas y los medios para lograr un objetivo, sin importar los lazos personales o las asociaciones comerciales, es lo que se necesita. Sistema, disciplina, orden y la dedicación de todos a un propósito”.
La Copa del América: regatistas que son máquinas