Un “chico de Manchester y aficionado de toda la vida” del United, en concreto el más rico del Reino Unido, con una fortuna de 17.000 millones, tomará las riendas deportivas de los red devils para arreglar un desaguisado que dura una década, desde que en el 2013 ganaron su última Premier en la temporada del adiós de sir Alex Ferguson. Tras negociar durante meses con los propietarios, los Glazer, el multimillonario sir Jim Ratcliffe, dueño de Ineos, la cuarta empresa química más grande del mundo, acordó la compra del 25% del club por 1.235 millones con el reto de reflotar un conjunto a la deriva. El ilustre ciudadano británico debió de contemplar este martes con esperanza como los pupilos del discutido Ten Hag remontaban un caótico duelo al Aston Villa en Old Trafford (3-2). Tras una primera parte decepcionante, donde mostraron sus vergüenzas en defensa encajando dos tantos, los locales tiraron de orgullo en la segunda, con Garnacho liderando la reacción con dos goles.
Mesías para un caos