En una sociedad con un problema rampante de gordofobia, en la que no se puede ir al médico sin que intente ponerle a uno a dieta, y la corrección política hace referirse a las personas con sobrepeso como “de cuerpos no conformados”, resulta difícil describir a Trent Williams, el tackle izquierdo de los 49ers de San Francisco, una mole de 1,96 de altura y 145 kilos (los días que la balanza está tímida). Porque se mueve con la agilidad y la rapidez de una gacela, y baila como si fuera Fred Astaire.
Los gordos también saben bailar