La lacra de las lesiones sigue viva en Can Barça. La derrota de ayer contra el Athletic supuso la despedida de los azulgrana de la Copa del Rey, pero también subir el marcador de jugadores incapacitados físicamente para jugar. Fue el caso de Alejandro Balde, quien se retiró a los 22 minutos por culpa de un pinchazo en el muslo derecho, y de Andreas Christensen, que salió de la cancha en el minuto 70 con un dolor muscular en los gemelos.

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