Después de pasar 305 días alejado de las pistas, el regreso a la competición nunca es fácil, ni siquiera para los elegidos. Uno de ellos, sin duda, es Ricky Rubio (El Masnou, 1993), que sigue dando pequeños pasos para su reaparición en la elite del baloncesto después de superar unos problemas mentales. Los dos primeros los ha dado con España. El último, este domingo en Charleroi. Y todo apunta a que el tercero lo dará ya con su nuevo equipo, el Barça, que el viernes recibe al Mónaco en el Palau en partido de Euroliga. Pero la situación requiere tranquilidad, afrontar la realidad día a día y nunca anticiparse a los acontecimientos.
España cae en Bélgica y se mete en un lío con un discreto Ricky Rubio