“No mires el reloj, no mires el reloj. En poco lo tenemos, en poco lo tenemos”. Cuando te dicen en un maratón que no mires el reloj es que ya estás pasando las de Caín. Me lo dice Miriam López, mi compañera de entrenamientos, una atleta mejor que yo y que por segundo año consecutivo va a ayudarme a intentar conseguir mi objetivo. Efectivamente, estaba bordeando el drama deportivo.

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